LA INGENIERÍA BIOMÉDICA. EL FUTURO NO ES SIMPLEMENTE UN
SUEÑO.
Desde mediados del siglo XX, cuando la robótica y la
informática empezaron a estar cada vez más presentes en nuestra vida, el ser
humano soñó, plasmándolo en la cultura mediante libros o películas, la
posibilidad de que en un futuro no muy lejano el hombre y la maquina podrían
ser uno, o al menos, intentarlo. Por eso, una disciplina hoy en día desconocida
para muchos como es la Ingeniería Biomédica, trabaja sin descanso para
poder hacer ese lejano sueño realidad.
Bien es cierto que a día de hoy esta rama de la salud, que
mezcla los avances en ingeniería y medicina, se encuentra en pañales,
pero las aplicaciones que se están investigando pueden ser revolucionarias. El
objetivo es sencillo, crear una sociedad de iguales, donde los viejos
problemas físicos y mentales de cada persona, no nos impidan ser quienes
queremos ser.
Obviamente el camino es largo y costoso, lleno de prueba y
error, pero las aplicaciones y los resultados pueden ser maravillosos. Los
primeros resultados ya se están viendo en el campo de las prótesis físicas,
para ayudar a aquellos que han perdido la movilidad debido a accidentes,
enfermedades o malformaciones genéticas. Hoy en día, podemos ver desde
brazos robóticos hasta piernas. Ya no es extraño ver a día de hoy a
deportistas que compiten en pruebas como atletismo con implantes robóticos. Y
no solo de brazos y piernas hablamos, podemos tener prótesis de ojos o de
oídos, permitiendo que las personas que antaño no podían ver u oír puedan
hacerlo. Enfermedades como la ceguera o sordera, solucionados de un plumazo.
Pero quizás el gran avance de la Ingeniería Robótica no se
materialice en algo que vemos, si no en lo que no vemos. Por supuesto me
refiero a todos los posibles avances relacionados con nuestro cerebro y
mente. Puede que en un futuro podremos tener un chip insertado en por
encima de la oreja que nos permita descargar
de la red a nuestra memoria el saber completo de un tema que necesitemos.
Tener el conocimiento que queramos hará que todos podamos realizarnos como
persona y aprender como queramos, acabando así con las dificultades cognitivas
o económicas de algunas personas para acceder a ese conocimiento, a ese saber.
Ya que hemos hablado de conocimiento, hablemos de cómo podríamos mejorar la
comunicación entre nosotros permitiendo que pudiéramos hablar con cualquier
persona en cualquier momento sin necesidad de un teléfono móvil, o como por
ejemplo podríamos desarrollar un implante que traduzca de manera simultánea
a nuestro cerebro todas las conversaciones o imágenes que captemos y estén en
otro idioma, haciendo que todos estemos verdaderamente conectados.
Como vemos, este nuevo horizonte busca, mediante la
tecnología, la democratización de todas
las personas, el objetivo es buscar una sociedad donde nadie se pueda sentir
discriminado por motivos que no puede controlar. Es y será un camino largo y
costoso, pero las instituciones deben de darse cuenta de que empezar a cimentar
nuestro futuro ahora, es un paso esencial para el futuro, un futuro, donde
los sueños que veíamos plasmados en las películas o los libros, dejaran de ser
eso, sueños, para convertirse en algo real.
PUBLICADO EL 13 DE OCTUBRE DE 2020 POR DANIEL GARRIDO
GIL. GABINETES DE COMUNICACIÓN GRUPO A
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